Profético Tarradellas: el origen del conflicto y la mentira

Tarradellas1931
Tarradellas en 1932

Recientemente, dedique algo de tiempo a leer con detenimiento la carta que en 1981 Tarradellas escribió sobre los peligros que implicaba la ideología y actitud de Pujol y Convergencia para Cataluña.

En los años treinta del siglo pasado, Tarradellas fue fundador de Esquerra Republicana y en 1932 y 1936 Diputado y Conseller de la Generalitat, primero en Gobernación y luego en Finanzas.

En 1954 fue designado Presidente de la Generalitat en el exilio y en 1977 fue nombrado Presidente Pre-Autonómico por el gobierno de Adolfo Suarez

Consciente de la complejidad de la sociedad catalana, sus primeras palabras públicas como restaurado Presidente de la Generalitat, después de 33 años en el exilio, fueron reveladoras de su pensamiento político y valores morales .

En su primer alocución publica dijo: “Ciutadans de Catalunya, ja sóc aquí!” en lugar de “Catalans, ja sóc aquí!”.

Este experimentado hombre de estado y privilegiado conocedor de la historia política catalana y sus protagonistas, se despidió de su cargo en 1980.

En 1981 escribió una amarga carta dirigida a la población porque tenia unas preocupaciones que el mismo reconoce se estaban “convirtiendo en algo casi morboso, y que me tenía más que preocupado” (párrafo 33 de la carta completa reproducida a continuación del extracto)

Su, mas que carta, profecía, fechada en 1981, arranca con la denuncia de la negativa de Pujol de como era tradicional, brindar por España (y Cataluña) durante acto oficial de su relevo y proclamación de Pujol como presidente de la Generalidad un año atrás (6).

La carta argumenta lo siguiente:

Extracto:

  • Ya 1981 y vistas las políticas y líderes de Convergencia “la ruptura de nuestro pueblo es inevitable” (4)
  • Pujol tiene concertada con el entonces presidente del PNV una “posición encaminada a hacer posible la victoria de su ideología frente a España” (8).
  • Una política dirigida a una “ruptura de la política de unidad, de paz y de hermandad aceptada por todos los ciudadanos de Cataluña” utilizando para este fin “propagandas tendenciosas” y de “espíritu engañador” (12).
  • Situación que le recordaba a la proclamación unilateral del Estado Catalan en 1934 por su correligionario de Esquerra y entonces presidente de la Generalidad Companys bajo la presión de “la demagogia y la exaltación de un nacionalismo exacerbado” que resulto en “un fracaso rotundo” (13).
  • Reincide en que CiU y Pujol presenta “actitudes irresponsables” “que ya han hecho fracasar nuestra autonomía, consiguiendo la desunión de Cataluña y el enfrentamiento con España” y añade “la actitud de los autores de esta situación es imperdonable” (15).
  • Mas adelante añade que “vemos que sus responsables están utilizando un truco muy conocido y muy desacreditado, es decir, el de convertirse en el perseguido, en la víctima” y denuncia las declaraciones nacionalistas sobre “que España nos persigue, que nos boicotea” (19).
  • Mas aun luego añade sobre las Diputaciones “… haciéndolo de tal forma que es inconstitucional. Y, ¿por qué lo hacen? Creo que para desencadenar la campaña que se está llevando a cabo y para convertirse en las víctimas de una situación que ellos mismos han creado para beneficiarse en las próximas elecciones” (26).
  • Argumentando que olvidan “que fueron ellos los que para ocultar su incapacidad política y la falta de ambición por hacerlas cosas bien, hace ya diez meses que empezaron una acción que solamente nos podía llevar a la situación en que ahora nos hallamos” (20).
  • Afirma después que “muchas de las manifestaciones que se han hecho y disposiciones que se han tomado se habían de pactar antes de tomarlas o meditarlas mejor, pero no actuar como se ha hecho ahora, con suficiencia y pensando que solamente nosotros teníamos razón” (22).
  • Termina diciendo, se “esta perjudicando a Cataluña. La división cada día será más profunda” (27) “si nosotros no actuarnos con espíritu de megalomanía y solamente defendemos nuestros derechos no seré posible evitar lo peor” (29) .
  • A continuación, relata como ha escrito dos largas cartas al Rey y al presidente del Parlamento Catalán denunciando entre otras cosas “la política sectaria discriminatoria y carente de todo sentido de responsabilidad por parte de la Generalidad” (30 y 31).
  • Y sentencia “que Cataluña inició el mismo día de la toma de posesión del presidente Pujol” “abusando de la buena fe de los que… están tendenciosamente informados” (32).
  • Para concluir “nuestro país es demasiado pequeño para que desprecie a ninguno de sus hijos y lo bastante grande para que quepamos todos” (36).

Tras leer lo anterior, me surgen cuatro conclusiones:

1. La precisa actualidad y premonición de las palabras de Tarradellas.

2. Objetiva y fehacientemente, el actual autogobierno ha sido saboteado y denigrado desde el primer día por CiU y antes el PNV (según afirma rotundamente una persona de estado, indudable nacionalista catalán, expresidente de la Generalidad y miembro fundador y ex-secretario general de Esquerra).

3. La inexcusable aparente ingenuidad y silencio de los medios de comunicación al respecto.

4. Pero la conclusion mas terrible de esta carta es que atestigua del aviso extenso y repetido, a nuestro anterior jefe de estado por Tarradellas ¿Como ha sido posible que no se pudiese establecer un relato alternativo a la intencionada sarta de mentiras que se han permitido contar en todo este tiempo?

Aunque en el Pais Vasco el retraso no fue por torpeza, sino por las balas. Esta lucha por establecer un relato casuístico del pasado como verdad social aceptada, es precisamente el asunto central de la vida política vasca de los últimos años (aquí un botón de muestra).

Me parece que, en lugar de transferencias o ajustes constitucionales, en Cataluña va ha haber que coger este tren, el de la contra narrativa nacionalista y la concordia ¡anunciada su partida por Tarradellas ya en 1982! ¡Ay…!

Es importante recordar el preciso origen de la presente crispación.

Solo el nacionalismo nace y se nutre del agravio comparativo.

Notable contradicción, porque muchos creen que la presente bronca surgió sin pedirla ni buscarla.

Y no fue así, según testimoniaba ya hace casi cuarenta años el experimentado y calificado Tarradellas.


Si le ha gustado este artículo, hay otro con tanta o más enjundia:

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Sea curioso y pulse en el gato.


A continuación se reproduce el documento original con los párrafos numerados como referencia al sumario arriba presentado. Ademas, al final de esta anotación, se ofrece un enlace con el documento original.

En la misma pagina del periódico, se presentan también los comentarios de los partidos de la época; junto a una nota apócrifa, por tanto representativa de las alta dirección del propio periódico, contradiciendo a Tarradellas y defendiendo a Pujol.

La doble mentira de La Vanguardia

Forzada a publicar la carta por su divulgación en otros medios (Tarradellas siempre enviaba copias de sus cartas a multiples destinatarios) entre ellos del grupo Zeta, añade una nota anexa en la misma pagina titulada “Pujol brindó por España en el día de su toma de posesión” donde propugnan “que con éste texto se aclara uno de los puntos más graves de la carta del señor Tarradellas”

Contradiciendo así a Tarradellas cuando en su carta declaraba que Pujol no quiso “que en este acto” oficial del relevo presidencial de la Generalitat de Tarradellas a Pujol ” (yo) acabara mi parlamento con las palabras tradicionales de siempre, es decir, gritando vivas a Cataluña y a España” (6).

La verdad en los tiempos de YouTube

El enlace con el discurso integro del relevo de Tarradellas se puede a continuación:

y como el mismo escribió no dio —contra su voluntad y para no evidenciar una fractura de la Presidencia de la Generalidad— vivas por Cataluña y España.

El discurso de investidura del nuevo Presidente se puede más abajo y tampoco Pujol da, contra el equivoco titular de La Vanguardia, ningún viva a España.

Porque cuando se lee la nota de La Vanguardia que explica el titular, ese brindis de Pujol a España, ocurrió durante una recepción privada “en un hotel de la Diagonal”.

No en el acto oficial de relevo presidencial en el Palacio de la Generalidad como claramente expresaba Tarradellas.

Como es de toda lógica tras leer la carta, y mas en un asunto tan cercano en el tiempo y de tal envergadura: Tarradellas, ni pudo ni menos tuvo, ningún lapso de memoria al escribir la carta. Sabia bien lo que decía.


Actualización 16 Octubre 2017:

El ayer vilipendiado y olvidado es hoy, con la intervención del Gobierno Catalan en el horizonte, entronizado…

Screen Shot 2017-10-16 at 09.07.52.png

No tienen ningún pudor… ni, por pura vergüenza, explican el contenido de la carta.

http://www.lavanguardia.com/opinion/20171016/432111941442/el-ejemplo-de-tarradellas.html


Texto integro

La Vanguardia, Jueves, 16 de Abril de 1981

En una carta particular al director de La Vanguardia

Josep Tarradellas enjuicia la situación en Cataluña

 La carta del ex presidente de la Generalitat, don Josep Tarradellas, cuyo texto publico algún periódico, había sido dirigida a nuestro director, don Horacio Saenz Guerrero. 

Por considerar que se trataba de una carta privada, creímos más correcto no dar publicidad a la misma, decisión que, en cualquier caso, corresponde quien la recibe.

Por otra parte, dada la delicada situación política que atraviesa el país, nos pareció más ético y oportuno no difundir el contenido del escrito dirigido a nuestro director. Y lo hicimos convencidos de que así debía pensar el expresidente cuando eligió el sistema de la carta privada para expresar su opinión, en lugar , de hacerlo abiertamente a los medios de comunicación, aprovechando la libertad que hoy se goza en España.

Sin embargo, ya que el tema está en la calle, «La Vanguardia» no puede hurtar esta información a sus lectores y aquello que debería haber sido siempre privado, ya, es publico. 

Este es el contenido de la carta del señor Tarradellas: 

Don Horacio Sáenz Guerrero

Mi querido amigo:

1- Al día siguiente de nuestra conversación del 25 de marzo quería escribirle, porque al despedirnos tuve la impresión de que tal vez las opiniones que me había tomado la libertad de expresarle no habían quedado demasiado claras. Por otra parte y dado el tema que tratamos, me parecía que en mis palabras había puesto una vehemencia innecesaria, y entre una cosa y otra podía dar lugar a confusiones,

2- Si no lo escribí enseguida fue porque creí que no me podía permitir hablarle nuevamente de los problemas del país, toda vez que existía el peligro de qué pudiera interpretar mi insistencia como si mi estado de espíritu fuese la consecuencia de una posición política o personal. En fin, pensándolo una y otra vez, he llegado ala conclusión siguiente, Siendo como es usted castellano viejo y al mismo tiempo un ciutadá de Catalunya comprendería el porqué de mi decisión y también me disculparía. Y por esta razón le escribo hoy.

3- Para empezar, sepa que al día siguiente de haber tomado posesión el nuevo presidente de la Generalitat, es decir, el 9 de mayo del año pasado, manifesté que se había roto una etapa que había comenzado con esplendor, confianza e ilusión el 24 de octubre de 1977, y que tenía el presentimiento de que iba a iniciarse otra que nos conduciría a la ruptura de los vínculos de comprensión, buen entendimiento y acuerdos constantes que durante oil mandato habían existido entre Cataluña y el Gobierno. Todo nos llevaría a una situación que nos haría recordar otros tiempos muy tristes y desgraciados para nuestro país. En primer lugar, porque todo me hacía prever que las inmejorables y afectuosas relaciones que existían con las autoridades civiles y militares del Estado en Cataluña, que tanto y tanto me costó conseguir, de ahora en adelante se irían deteriorando y acabarían por ser tirantes, y comportarían situaciones muy difíciles para la aplicación del Estatuto.

4- Después, y teniendo presentes las campañas políticas y excesivamente partidistas que había llevado a cabo el Partido que iba a gobernar, constituyendo un Consejo Ejecutivo monocolor y representado por su secretario general desde la Presidencia de la Generalitat, era inevitable la ruptura de la unidad de nuestro pueblo. Esta unidad se produjo desde el primer día que llegué y se mantuvo hasta el último momento de mi mandato.

4- La actitud que adoptan actualmente todos aquellos que conviven con nosotros y que han venido de otros pueblos de España y sus Casas Regionales en Cataluña, frente a la Generalitat y a los que la representan es lo bastante conocida para que sea innecesario cualquier comentario. El hecho es que desgraciadamente, se ha pasado de una situación llena de mutua confianza, de fraternidad y sin resentimientos ni complejos a la de ahora, que algunas veces es de franco desinterés por Cataluña y otras de oposición, cuando antes ocurría todo lo contrario.

6- ¿Por qué estos presentimientos míos? Pues simplemente por muchas razones, que debido a las circunstancias que vivimos, creo que ahora no es el momento más oportuno dar a conocer. Pero hay una que hoy es preciso recordar. Ya sabe que por encargo del presidente Suárez, fui delegado del Gobierno para dar posesión de la presidencia de la Generalitat de Cataluña al señor Jordi Pujol. Días antes, le indiqué que me parecía normal que en este acto acabara mi parlamento con las palabras tradicionales de siempre, es decir, gritando vivas a Cataluña y a España. Esta propuesta me parecía lógica, paro con gran sorpresa por mi parte no fue aceptada.

7- Por esta razón me encontraba en una situación más que delicada, peligrosa y por tanto, tenía el deber de evitarla. Ya sabía que él solamente quería tener presente a Cataluña, pero para mí esto era inaceptable: eran ambos pueblos los que debían ir unidos en sus anhelos comunes. Si lo hacía yo solo dada la situación en que me hallaba, representaría el plantear públicamente una división que acarrearía discusiones de resultados más que lamentables. Entonces, y ante esta situación tan enojosa, decidí no tener presente lo que hasta entonces había hecho en todos los actos oficiales. Hoy, al pensar en ello con calma, creo que no podía hacer otra cosa si quería evitar un escándalo de consecuencias imprevisibles.

8- Estoy seguro de que el presidente Pujol consideraba normal esta actitud, porque afirmaba una vez más su conducta nacionalista, que era y todavía es hoy la de utilizar todos los medios a su alcance para manifestar públicamente su posición en caminada a hacer posible la victoria de su ideología frente a España. Por otra parte, los lazos da cordial entendimiento político que lo unen al PNV y el hecho de que el presidente Garaicoechea también comparta su pensamiento y actitud en esta cuestión, debía entender que representarían una nueva y más fuerte consolidación de convivencias y unidad política con Euskadi, que les permitiría por tanto, ser más exigentes con el Gobierno del Estado.

9- Al día siguiente, voces autorizadas del Gobierno me preguntaban en forma amistosa qué era lo que había ocurrido y el porqué, como si yo fuera el culpable. Quizá lo recordará, porque diferentes periódicos, principalmente de Madrid lo señalaban, haciendo comentarios de extrañeza por mi actitud. Ya comprenderá que en aquellos momentos no podía publicar una nota explicando lo que había sucedido.

10- Preferí callar, aunque ello me acarreó disgustos, pero de ninguna manera podía defenderme, ya que esto podría representar que la actitud del presidente Pujol se hiciera pública y en consecuencia, que se iniciara en todas partes, y, principalmente en todos los demás pueblos de España, una campaña de la cual Cataluña podía salir muy perjudicada. Respecto a mi actitud de entonces. en el viaje que realicé el mes de enero pasado a Madrid, todavía algunas personalidades del Estado me pregunta qué era lo que había sucedido y el porqué de mi silencio.

11- Discúlpeme por todo lo qué acabo de manifestarle, pero no puedo evitarlo, si se quiere conocer el porqué de la situación en que nos hallamos, y cómo y de qué manera ésta empezó.

12- En conjunto. puede creerlo todo me produce tristeza y una honda inquietud de cara al futuro. Aunque no me extraña. demasiado lo que ahora está ocurriendo, era previsible, porque durante estos últimos diez meses todo ha sido bien orquestado para llegar a la ruptura de la política de unidad, de paz y de hermandad aceptada por todos los ciudadanos de Cataluña. El resultado es que, desgraciadamente, hoy podemos afirmar que . debido. a determinadas propagandas tendenciosas y al espíritu engañador que también late en ellas, volvemos a encontrarnos en una situación que me hace recordar otras actitudes deplorables del pasado.

13- Siempre recordaré que el 5 de octubre del año 1934, a las 5 de la tarde, acompañado del diputado señor Juan Casanelles, fui a la Generalitat a visitar al presidente Companys para manifestarle nuestra disconformidad con la política que una vez más se realizaba, rogándole que evitara lo que todo indicaba que iba a suceder aquella misma noche, es decir: la ruptura por la violencia de las relaciones con el Gobierno. No se nos escuchó, la demagogia y la exaltación de un nacionalismo exacerbado pesó más que la opinión de aquellos que preveíamos, como así ocurrió, un fracaso rotundo.

14- Es preciso leer lo que sucedió en el admirable suplemento que publicó La Vanguardia. En su fascículo 7 del mes pasado nos lo dice claramente. Todo lo que en él se reproduce es la expresión de los autores de aquella época, de una lucidez extraordinaria. La demagogia había hecho su obra y el desastre se produjo.

15- Sé muy bien que ahora no se proclamará el Estado Catalán ni la República Federal española, ni los partidos lanzarán sus militantes a la calle, ni los responsables de todo cuanto sucede morirán por Cataluña, nada de eso. Lo que se hará y ya ha empezado estas últimas semanas, es querer hacer olvidar las actitudes irresponsables de los mismos que ya han hecho fracasar nuestra autonomía,  consiguiendo la desunión de Cataluña y el enfrentamiento con España; y por esto, la actitud de los autores de esta situación es imperdonable.

16- Entonces, al igual que ahora, mi disconformidad con lo que pasó fue también total. Es evidente que la actitud, a mi entender equivocada, del presidente Companys estaba empañada por unas ideas que compartían muchos catalanes, cosa que ahora no es así, y era llevada a cabo con honradez y sin deseos inconfesables. Es desolador que hoy la megalomanía y la ambición personal de algunos, nos hayan conducido al estado lamentable en que nos encontramos y que nuestro pueblo haya perdido, de momento, la ilusión y la confianza en su futuro.

17- ¿Cómo es posible que Cataluña haya caído nuevamente para hundirse poco a poco en un situación dolorosa, como la que está empezando a producirse?

18- Ante todo esto, es evidente que se trata de ocultar el fracaso de toda una acción de Gobierno y de la falta de autoridad moral de sus responsables. Si se ha llegado a esta situación es debido, a mi entender, simplemente a un pensamiento y actitud que empezó el mismo día que tomó posesión del cargo el actual President de la Generalitat, y como era natural, los resultados habían de ser los que ahora sufrimos

19- Para salir de esta situación y para ocultar lo que desgraciadamente ha conducido a la falta de confianza hacia nuestras instituciones, vemos que sus responsables están utilizando un truco muy conocido y muy desacreditado, es decir, el de convertirse en el perseguido, en la víctima; así hemos podido leer en ciertas declaraciones que España nos persigue, que nos boicotea, que nos recorta el Estatuto, que nos desprecia, que se deja llevar por antipatías hacia nosotros, que les sabe mal y se arrepienten de haber reconocido nuestros derechos e incluso, hace unos días llegaron a afirmar que toda la campaña anticatalanista que se realiza va encaminada a expulsarlos de la vida política.

20- Es decir, según ellos, se hace una política contra Cataluña, olvidando que fueron ellos los que para ocultar su incapacidad política y la falta de ambición por hacerlas cosas bien, hace ya diez meses que empezaron ana acción que solamente nos podía llevar a la situación en que ahora nos hallamos.

21- Por ejemplo, es necesario tener el coraje de decirlo, los problemas de la lengua y de la escuela, es la actual Generalitat quien en gran parte los ha provocado, por falta de sentido de responsabilidad y por una alocada política ante el Góbierno que podía pensarse que no sería aceptada, no sólo por su planteamiento inaceptable, sino porque ni ayer, ni hoy, ni nunca, gobierne quien gobierne, el Estado no aceptará nuestros derechos como nosotros quisiéramos, si nuestro pueblo no los reclama unánimemente.

22- No conseguiremos nuestros propósitos con orgullo ni con frivolidad. A mi entender, muchas de las manifestaciones que se han hecho y disposiciones que se han tomado se habían de pactar antes de tomarlas o meditarías mejor, pero no actuar como se ha hecho ahora, con suficiencia y pensando que solamente nosotros teníamos razón. Asimismo, era preciso evitar cualquier comentario ofensivo contra aquellos a quienes obligaban determinadas disposiciones, teniendo en cuenta lo que podían representar.

23- Si lo hubiéramos hecho así, nada o casi nada de lo que ha pasado habría sucedido, ya que la cuestión-de la lengua se ha convertido en un problema político y partidista, acompañado de posiciones que estamos pagando muy duramente.

24- Permítame que le recuerde que los acuerdos Suárez-Tarradellas del 15 de abril de 1978 ya preveían lo que después se realizó referente a la enseñanza y es por esto que el 22 de mayo del mismo año un Decreto de la Generalitat creaba el Servicio de Enseñanza del Catalán y el 23 de junio, un Decreto del Gobierno Suárez regulaba la incorporación de la lengua catalana al sistema de enseñanza. Esto, junto con otras cuestiones importantes, permitió que al final del año 1979, cerca de un millón de escolares aprendiesen el catalán sin que nadie planteara ningún problema para evitarlo, es decir, catalanes y no.catalanes lo habían encontrado normal y lo aceptaron con satisfacción. Una vez más había triunfado nuestra política de pacto, desprovista de todo partidismo político.

25- Otro ejemplo, entre tantos y tantos como hay, es el problema de las Diputaciones como lo ha planteado la Generalitat, ésta no tiene razón. Fue en el año 1977 cuando dije que la autonomía no seria válida si no desaparecían los Gobiernos Civiles y las Diputaciones, como se hizo en 1932 y nada grave sucedió. En la actualidad, pienso exactamente igual.

26- También expresé. lo mismo cuando formamos nuestro primer gobierno, Supongo que lo recordará. Propuse que los cuatro presidentes de las Diputaciones formaran parte del mismo. pero sin tener departamentos efectivos. Esto era con el fin de dar más facilidades de traspaso de cara al futuro. No lo conseguí, porque todos los partidos se opusieron y principalmente el que hoy gobierna. Grave error. Hoy nos encontramos con que el Gobierno de la Generalitat y el Parlamento quieren hacer desaparecer las Diputaciones e integrarlas ala Generalitat, haciéndolo de tal forma que es inconstitucional. Y, ¿por qué lo hacen? Creo que para desencadenar la campaña que se está llevando a cabo y para convertirse en las víctimas de una situación que ellos mismos han creado para beneficiarse en las próximas elecciones

27- Presiento su primera reacción: pensará que nosotros también tenemos razón, es evidente, pero no toda. Si reflexionamos fríamente, estoy seguro de que se dará cuenta de cómo se ha perjudicado y se esta perjudicando a Cataluña. La división cada día será más profunda y se alejara más y más de nuestros propósitos de consolidar para nosotros, y para España la democracia y la libertad a la vez que los equívocos que surgirán entre nosotros serán cada día más graves.

28- Por otro lado, las declaraciones de la semana pasada del president Pujol, en las cuales decía todo lo contrario de lo que ha hecho y dicho durante estos últimos diez meses, y que nos ha llevado a la situación en que nos encontramos, constituye un doble juego ya muy gastado en la política catalana para que sea merecedor de credibilidad. Quisiera que su nueva posición política triunfara, pero como sea que hasta. el momento presente no tiene la autoridad moral necesaria para conseguirlo, no creo que esta vez pueda obtener la confianza ni de nuestro pueblo ni del Gobierno.

29- Naturalmente, la política que se ha hecho no justifica de ninguna de las maneras el pacto del Gobierno con el PSOE ni la creación de la Comisión de Expertos que han de reconducir las autonomías. Aunque esto era de prever déspués de la política que ha hecho la Generalitat, las protestas de ahora, desgraciadamente, me parece que poco pesarán en las discusiones que se llevarán a cabo; pero si nosotros no actuamos con espíritu de megalomanía y solamente defendemos nuestros derechos no seré posible evitar lo peor. 

30- Si terminara aquí esta carta, le podría parecer, y con razón, que mi pensamiento sólo es crítico y esté dolido ante la situación política que, a mi entender, es muy grave. No es así y le diré lo siguiente: a raíz de mi visita a S, M. el Rey el 26 de enero, que será para mi inolvidable, el día 7 de febrero me decidí a escribirle para clarificar algunos aspectos de la conversación que habíamos mantenido. El día 16 del mismo mes me contestaba con una carta de un contenido muy inteligente, que me hizo meditar. Ante una situación que cada día era más preocupante, el 12 de marzo le volví a escribir, acompañándole una nota de 27 páginas en la que le hacía conocer de una manera sintetizada cuál era mi pensamiento político ante los problemas que hoy tenemos planteados. En cierta manera, algunos de ellos ya se habían insinuado en nuestra conversación del mes de enero, pero no todos, y por otro lado me pareció que no estaría por demás volver a insistir y exponer otros aspectos a su alta consideración. El día 23 de marzo me contestaba y su respuesta es la de un Rey que es consciente de la situación en que se encuentra España y que comprende que para resolver los problemas se han de hacer toda clase de sacrificios.

31- Sepa que en esta correspondencia trataba por encima del tema de Cataluña, por dos razones: primera, porque todo lo que yo habría podido decirle de lo que ha pasado durante estos últimos diez meses y sus resultados, estoy seguro de que S. M. el Rey ya lo sabía o ya lo presentía; después, porque si tenía que hablar de Cataluña me tenía que dirigir también al presidente dé nuestro Parlamento, señor Heribert Barrera. Esto lo hice si 23 del pasado mes en una larga carta en la que le hacía constar mi disconformidad con la política sectaria discriminatoria y carente de todo sentido de responsabilidad por parte de la Generalidad.

32- También le hacía constar mi más enérgica protesta ante la política de provocación que Cataluña inició el mismo día de la toma de posesión del presidente Pujol y que todavía continúa, debido por una parte a la política de intimidación engañosa que se haca desde la Generalitat y por otra, abusando de la buena fe de los que hay que reconocer que están tendenciosamente informados.

33- He aquí, pues, que con las comunicaciones dirigidas a S. M el Rey Juan Carlos I, al muy honorable presidente Barrera y a usted mismo con esta carta. me siento en cierto modo liberado de un estado de espíritu que ese estaba convirtiendo en algo casi morboso, y que me tenía más que preocupado. Esto no significa que dejé de estar atentó a todo lo que pasa, pero el hecho de que haya manifestado con claridad total mis reflexiones e inquietudes, debo decirle sinceramente que ha aliviado mi conciencia ante mis responsabilidades pasadas y presentes.

34- Confío que su amistad me excusará de esta larga carta, pero como le decía al principio después de pensarlo mucho, he creído que usted era la persona a quien podía hablar de ciertos aspectos de nuestra vida ciudadana, porque conozco su objetividad, patriotismo y alto sentido de responsabilidad, y por lo tanto, merece toda mi confianza. Al mismo tiempo, estoy seguro de que en todo lo que acabo de manifestarle no hallará absolutamente ninguna intención política ni pensamiento partidista que, como puede suponer, está muy lejos de mi intención.

35- Permítame que antes de terminar esta carta y en otro orden de cosas le manifieste que estoy alarmado ante el pensamiento y posición de los partidos políticos, los cuales dan a menuda la sensación de no recordar lo que sucedió el mes de febrero pasado y actúan exactamente como si ante nosotros no tuviésemos problemas angustiosos que no podemos resolver. Sin una acción de SuMajestad el Rey, que ha ganado una gran autoridad moral por sus actuaciones en lo que va de año, fruto también de saber escuchar y razonar de una manera cartesiana y de una voluntad de hierro para cumplir con sus deberes, no desaparecerán las graves preocupaciones que tenemos.

36- España, unos dicen que bosteza y otros que está dormida, Todo es posible. pero me parece que si el país existe todavía suficiente savia nueva para despertarlo, sacudirlo y darle nobles ambiciones. Se trata simplemente de no pensar en todo cuanto enturbia nuestra voluntad de cara a un destino mejor, y llevar a cabo una amplia y generosa unidad realizada sin rencores y demagogias, tocando de pies en el suelo para poder ir hacia adelante sin vacilaciones. Entonces sí que obtendremos la victoria que nos permitirá vivir con bienestar y libertad. En cuanto a Cataluña, creo que es urgente que se recupere la unidad que se rompió en mayo de 1980, y que se olvide todo lo que ahora nos separa, porque nuestro país es demasiado pequeño para que desprecia a ninguno de sus hijos y lo bastante grande para que quepamos todos.

Con la amistad de siempre, le saluda afectuosamente.

Josep TARRADELLAS

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El Consell respaldo al presídent de la Generalitat

Postura cautelosa de algunos partidos

Las fuerzas políticas catalanas han comenzado a pronunciarse respecto a la carta del ex president Tarradellas, en unas manifestaciones que parecen intentar, una aproximación discreta a la cuestión. Por su parte, el Consell Executiu ha cerrado filas en torno al president de la Generalitat, Jordi Pujol. Los miembros del Consell Executiu de la Generalitat visitaron ayer por la tarde al president Pujol para renovarle su «más firme adhesión y para protesta por los injustos e irresponsables ataques de que ha sido objeto».

Centristes-UCD Por su parte, el presidente de Gen- tristes-UCD, Antón Cañellas, expresó ayer, a través de la agencia EuropaPress, su coincidencia plena con lo expuesto por el ex presidente Tarradellas en su carta «en el sentido de que es negativo presentar a Cataluña como perseguida por el Gobierno central porque no es verdad». «La existencia de una Ley de Armonización de las Comunidades Autónomas, del proyecto de ley da régimen local o el recurso de las Diputaciones, no supone que haya razones objetivas para darlo como una muestra de persecución. Ofrecer esta imagen al país es negativo. No hay ningún deseo de agredir a Cataluña y debemos dar mayor confianza a nuestro pueblo.

Convergencia Democrática Por su parte, portavoces de Convergencia Democrática aseveraron en la tarde de ayer que el partido ya conocía la existencia de la carta del ex president de la Generalitat, Josep Tarradellas, «antes de que fuera publicada en la prensa». CDC se ha negado a hacer comentarios al respecto.

Esquerra Republicana Esquerra Republicana, a través de su secretaria de Información, M. Dolors Tresserras, precisó que era un hecho «la ofensiva contra las autonomías y, en concreto, contra Cataluña. A instancias de Europa Press, la portavoz de Esquerra resaltó que era muy delicado para Cataluña hacer declaraciones en estos momentos. «Siempre he visto a Taradellas —añadió— como un gran estadista y no quisiera ver en sus declaraciones una doble intención que parece adivinarse.» Yo no digo —concluyó— que necesitemos un Gobierno de unidad, sino la unidad de todas las fuerzas políticas de Cataluña para defender nuestros derechos como pueblo, nuestra identidad como nación».

Unió Democrática Por su parte, el comité de gobierno de Unió Democrática, partido que forma coalición con CDC y se integra en el Consell Executiu, ha lamentado oficialmente la publicidad dada a la carta del ex president Tarradellas. Ante el cariz de la situación, el mencionado organismo de Unió hace una llamada a la responsabilidad «Ya que no puede considerarse positivo ni para Cataluña ni para España el debilitamiento de nuestras instituciones ni el de sus máximos representantes.

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Pujol brindó por España en el día de su toma de posesión

Como no es bueno fiarse de la memoria, reproducimos hoy el suelto que publicó «La Vanguardia» del día 9 de mayo de 1980, al informar a sus lectores del acto de toma de posesión de la presidencia de la Generalitat por el señor Jordi Pujol.

Creemos que con éste texto se aclara uno de los puntos más graves de la carta del señor Tarradellas.

El brindis del muy honorable

Por otra parte. ayer, y además del acto de toma de posesión, el president Pujol almorzó con las personalidades políticas en un hotel de la Diagonal. Al término del almuerzo, el president Pujol dijo que el proceso autonómico de Cataluña será una experiencia positiva para todo el proceso autonómico de España. También dijo que la Generalitat de Cataluña ayudará a este proceso. Finalmente brindó “por Cataluña, por las comunidades autónomas, por España”.»

Texto original accesible aquí:

http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1981/04/16/pagina-10/32926422/pdf.html


 

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